Viernes 21 de marzo de 2025, coincidiendo con el Día Mundial de la Poesía, presentábamos El aire en la vela en Adra, ciudad doblemente entrañable por haber sido el lugar donde me inicié como docente. Si en aquellos ahora lejanos años me sentí acogido y estimulado a un aprendizaje vital como persona entre personas, el actual reencuentro no ha podido ser más cálido y gratificante.
Mi gratitud a Agustín Fernández Castro por apadrinar el acto con palabras que, brotando del cariño y la amistad, no eludían una lectura de la obra inteligente y perspicaz.
Mi gratitud también a Librería La Tarara, por brindarnos un espacio idóneo y una organización estupenda.
Mi honda gratitud a todas las personas que acudieron a la presentación y proporcionaron un clima cordial y entrañable.
El reencuentro con el mar y con esta ciudad que se espejea en aguas azules nunca defrauda.
He aquí el pequeño homenaje fotográfico a una velada que queda en las mieles de la memoria.
Fotos cortesía de Javi Arellano.